20 de Julio. Elaborar una turbina eólica que cumpla su función de generar energía
aún cuando la velocidad del viento sea baja, es el objetivo de un
proyecto Fondef que ejecutará la Universidad de La Frontera. La idea es
beneficiar con esta tecnología a sectores aislados de la región. Fuente: Universia
Motivados por la idea de impulsar la generación de energía limpia en la
región y al mismo tiempo aportar al desarrollo y calidad de vida de las
personas que habitan sectores alejados, investigadores de la Universidad de La Frontera elaborarán una turbina eólica que permita a dichas comunidades obtener luz gracias a la acción del viento.
Pero
no se trata de una turbina común, sino de una que logre generar energía
incluso cuando el viento sople a baja velocidad. Aplicando conocimiento
e inventiva, serán los mismos investigadores quienes manufacturen este
generador, el cual se caracterizará por tener aspas (palas que giran)
con nuevas formas y relieves que permitan justamente su funcionamiento
con poco viento.
Las turbinas eólicas tradicionales están
formadas por tres aspas unidas por un punto central, conjunto que se
denomina rotor. Las aspas son palas que dan vuelta según la velocidad
del viento. “Lo que propone este proyecto es modificar el perfil
aerodinámico de las aspas de modo que sean óptimas para velocidades
bajas de viento, es decir, que capturen mayor energía cinética. Esto se
logrará aumentando la rugosidad superficial en las zonas de baja
presión del aspa y ocupando generadores de vórtices, que rotan en forma
de espiral”, señala el director de este proyecto Fondef, académico de
la UFRO, Dr. Renato Hunter.
Será una turbina que logre generar
la misma potencia energética que las que existen en el mercado, pero
con menos viento. “Si la turbina comercial alcanza su potencia nominal
o potencia óptima entre los 12 y 14 metros/ segundo de velocidad del
viento, entonces nosotros decimos que vamos a alcanzar esa potencia
entre los 8 y 12 metros /segundo”.
Solución para zonas aisladas
El
sentido social de este proyecto es uno de los aspectos que destaca su
investigador principal, pues se espera beneficiar a comunidades
aisladas, donde exista potencial eólico, y sectores agrícolas
productivos que no cuentan con energía permanente y conectividad
directa a la red eléctrica, debido muchas veces a dificultades de
acceso y/o distancia.
Será entonces un generador pequeño que
pueda instalarse en zonas alejadas, logrando una potencia de hasta
20kW, suficiente para hacer funcionar elementos básicos como
ampolletas, radio o televisor. “No es un sistema para abastecer
electrodomésticos que requieren gran potencial como los que tenemos en
las ciudades, sino una alternativa para mejorar la calidad de vida de
aquellos que no tienen luz o que se les corta cada 5 minutos”, explica
el Dr. Hunter. “También podría ser útil por ejemplo para algún
agricultor que gasta una cantidad específica en comprar electricidad y
que podría bajar los costos entre un 10 y un 20% utilizando su propia
turbina”, agrega.
Por otro lado, generar conocimiento,
tecnología y mercados en esta área será un aporte importante para la
industria de la energía eólica en Chile, ya que, hasta ahora, sólo se
hace investigación y producción de equipos de gran tamaño, pues
significan una rentabilidad mayor. La manufactura de turbinas de baja
potencia (hasta 20 kW) se realiza en Norteamérica, Australia y países
de Asia y Europa. “En América del Sur no hay ninguna iniciativa de este
tipo”, dice Hunter.
Desde otra perspectiva y mirando a futuro
se puede incluso visualizar una oportunidad de negocio para las mismas
comunidades a las que se enfoca el proyecto, ya que podrían agruparse
para adquirir una de estas turbinas y ser autosuficientes desde el
punto de vista energético, además de generar un recurso económico
mensual si optan por vender la energía sobrante, aprovechando la Ley de
Fomento de las Energías Renovables no Convencionales aprobada en 2008 y
que obliga a las empresas distribuidoras y comercializadoras a que al
menos el 5% de la energía que compran sea limpia.
Edición: Universia / RR
Fuente. Universidad de La Frontera
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