19 de Agosto, 2009. Con un financiamiento cercano a los 316 millones de pesos, el equipo
integrado por cuatro académicos del Departamento de Obras Civiles
de la Universidad Federico Santa María, comenzará a desarrollar un proyecto FONDEF enfocado en la
implementación de un nuevo sistema constructivo (ICF) para vivienda, el
que aún no es válido en Chile por carencia de antecedentes sísmicos. Fuente: Universia
El sistema constructivo de muros ICF (Insulation Concrete Forms) es una
tecnología que tiene la característica de combinar un buen desempeño
estructural con altos niveles de aislamiento térmico y acústico, a
través de la utilización de poliestireno expandido (comúnmente conocido
como “plumavit”) como moldajes para la construcción de paneles de
hormigón armado. El sistema es utilizado desde hace algunos años en
Estados Unidos y Europa, y lo novedoso es que permite un ahorro de
tiempo, y dinero, considerable en la faena constructiva, ya que opera
con piezas ligeras y fáciles de usar. Sin embargo, en nuestro país aún
no se ha implementado a gran escala. ¿Por qué?
Chile es uno de
los países con mayores tasas de actividad sísmica del mundo, y forma
parte de los lugares donde se han producido los terremotos más potentes
del planeta. Y como el ICF ha sido implementado mayoritariamente en
Europa y Estados Unidos, éste no cuenta con antecedentes específicos de
experiencia sísmica, lo cual restringe su aplicación en nuestro país.
Gilberto Leiva, director del Proyecto y director del Departamento de Obras Civiles de la Universidad Santa María,
explica que la propuesta se basa en la realización de un proyecto
teórico-experimental, que comprende el ensaye de una serie de paneles
de este tipo, que en diferentes situaciones, pretenden emular lo que
ocurriría durante un terremoto, caracterizando el comportamiento
sísmico del sistema estructural. Esto, a través de la fabricación de
muros, que serán construidos por una empresa chilena asociada con otra
de Estados Unidos con amplia experiencia en la tecnología ICF en el
Laboratorio de Ensayo de la Universidad Santa María para que los
especialistas puedan ensayar aplicando cargas simulando la acción de
los sismos.
“El diseño de los edificios en Chile está
controlado por la acción del sismo. Y estos sistemas (ICF), que se
originaron en Estados Unidos, no cuentan con muchos antecedentes de
este tipo. Su uso está muy restringido en la reglamentación americana,
y la poca normativa que existe al respecto, se restringe por esa razón;
porque no hay experiencia ni datos al respecto. Nuestra meta es, a
través de la información obtenida por los ensayos, poder desarrollar
disposiciones de diseño y constructivas, que esperamos en el futuro
puedan ser incorporadas en la normativa nacional, lo cual permitiría
que el sistema pueda ser implementado universalmente en el país”,
sostuvo Leiva, quien manifiesta que el objetivo central es introducir y
validar esta tecnología en Chile dentro del lapso de 28 meses, tiempo
de duración del proyecto FONDEF.
Solución sismoresistente
El
grupo está integrado por cuatro académicos del Departamento de Obras
Civiles de la Universidad Santa María (Gilberto Leiva, Carlos Aguirre,
Raúl Galindo y René Tobar) y el profesor de jornada parcial Juan
Claudio Valenzuela, quienes decidieron presentar el proyecto denominado
“Sistemas ICF: una solución sismorresistente y funcional para
edificaciones de baja altura” a FONDEF, el cual fue aprobado por un
monto de $201 millones por dicho Fondo y complementado con otros $115
millones por parte de empresas extranjeras y nacionales, y por la misma
Universidad, con el objetivo de desarrollar un estudio teórico
experimental de ICF para ser aplicado en Chile y Latinoamérica.
Según
proyecciones de datos del DITEC del Ministerio de Vivienda y Urbanismo,
el requerimiento de viviendas nuevas para el año 2010 se puede estimar
en 650.000, incluyendo el requerimiento de 223.000 soluciones
habitacionales en el periodo 2007 – 2010.
“El proyecto tiene
bastante énfasis en la aplicabilidad de estos sistemas para viviendas
sociales. El déficit que hay en Chile (y en gran parte del mundo) lleva
a que sea imperioso tratar de buscar soluciones que permitan obtener
productos de mejor calidad y a un menor precio. Vamos a comenzar con
sistemas que ya están en uso, y al obtener los resultados, la idea es
generar alguna mejora para optimizar aún más el comportamiento”, afirmó
Leiva.
En resumidas cuentas, si bien el proyecto está pensado
para ser aplicado en viviendas sociales, por su cualidad de reducción
de costos y tiempo de trabajo, éste también puede ser utilizado en todo
tipo de viviendas de baja y mediana altura (edificios de hasta cuatro
pisos).
“La idea final de este proyecto es generar un soporte
completo que permita a los profesionales y a la gente usar el sistema;
a dejar las instrucciones de cómo construir, cómo diseñar y a qué
empresas acudir para contar con los elementos y materiales necesarios.
En resumen, lo que esperamos es poder afirmar que este sistema es
sísmicamente adecuado para Chile, poniendo la información a disposición
de la comunidad”, señaló Gilberto Leiva, quien aseveró que este sistema
(ICF) posee cualidades tanto de servicio (aislación, acústica y
cualidades técnicas), como calidad estructural.
Edición: Universia / RR
Fuente: Universidad Santa María
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